Relaciones tripartitas y hegemónicas en el pacífico sur

 
 

Uno de los argumentos recurridos por sucesivos gobiernos de la República de Chile, en función de los relacionamientos existentes desde la independencia, es que el país transandino, Chile, no tiene problemas pendientes ni con Bolivia ni con el Perú, desde la firma del tratado de 1904 con Bolivia y el tratado de 1929 con el Perú. el cual contenía una cláusula por entonces secreta en sentido de que "ninguno de los dos países podría ceder a un tercer país la totalidad o parte de los territorios de Tacna y Arica, sin que ambos países se pusiesen de acuerdo al respecto". Durante el gobierno de Ismael Montes Bolivia envió al plenipotenciario Alberto Gutiérrez quien firmó con el Ministro de Relaciones de Chile Emilio Bello Codecido el tratado de Paz y Amistad en el que Bolivia reconoce que Chile es dueño absoluto del Litoral y Chile, en compensación, debe construir un ramal ferroviario entre Arica y La Paz y una compensación económica de 300.000 libras esterlinas, divisa monetaria preponderante en esa época. 

Bolivia nació a la vida independiente con una superficie de 2.300.000 kms. Cuadrados, fue cediendo por defecciones de carácter militar o diplomático, según los casos y las causas históricas, por el Tratado de 1866 con Chile perdimos 30.000 kms. cuadrados. En 1867 cedimos al Brasil 150.000 kms. cuadrados., con ocasión de la Guerra del Pacífico por invasión chilena perdimos 90.000 kms. cuadrados. Bolivia no ha renunciado ni renunciará a su cualidad marítima. 

El sordo drama a cuyo auge asistimos no reconoce lo que políticos e internacionalistas denominan "Reglas del juego", puesto que las normas reconocidas por el Derecho Internacional han sido contrariadas en su mayor parte por los países interelacionados por la historia y la geografía. Chile y Perú en lo hegemónico y Bolivia en la terminología de Pinochet y su escuela geopolítica como "estado sandwiche" o amortiguador de las presiones externas. 

Según el pensamiento de John Mackinder, Profesor de Geopolítica de la Universidad de Oxford, "quien domina el Océano domina el Comercio, Quien domina el comercio, domina la riqueza, y quien domina la riqueza será dueño del mundo". En un ámbito más reducido, Chile ejerce el poder marítimo del Pacífico Sur y por lo tanto pretende ejercer hegemonía en toda la región sudamericana. Perú y Bolivia en sus esferas propias de accionar y proyectarse hacia el futuro; en concordancia con los fenómenos de la globalización y el plan del ALCA; no cesan de analizar los resultados prácticos del nuevo orden internacional. 

Chile, Bolivia y Perú difícilmente lograrán asumir un proyecto de desarrollo conjunto, debido a la problemática de la venta de gas al mercado norteamericano y otras diferencias de orden económico, geopolítico y de re-vanchismo por las secuelas de la Guerra del Pacífico y aun de la Confederación Perúboliviana. 

En un libro poco difundido del ex Canciller Antonio Araníbar encontramos el siguiente planteamiento: "No suscribí nunca el reduccionismo chauvinista, en un caso y racista en otro, de la oligarquía boliviana, que en su afán de exculpar sus propias responsabilidades respecto al atraso del país, los atribuía paralela o alternativamente a la pérdida de nuestro mar o al "lastre indio" en lo social (1). 

Al producirse el descalabro de la Alianza Perú- Boliviana por efecto de la contramarcha de Camarones y el rápido avance de los chilenos en territorio peruano, el 30 de abril de 1879 fue el presidente Daza quien ordenó a las tropas bolivianas mantenerse inactivas, pero en la práctica la división boliviana, agotada por el clima y las condiciones altamente desfavorables en que se desarrollaba la campaña, decidió la contramarcha y el retorno hacia Arica. La tropa boliviana sufría en aquellas circunstancias no solo falta de alimentos sino primordialmente la falta de agua para sobrevivir. 

La penetración económica de los chilenos se produjo desde 1857 cuando Máximo y Domingo Latrille descubrieron el salitre como abono esencial para reciclar los gastados suelos de Europa que sufría de hambruna en muchas zonas. 

También el guano "maldito" contribuyó a despertar las ambiciones del Mapocho. 

En el momento de la invasión al Litoral Chile disponía de un ejército de 13.000 hombres y el 60% de la población era de origen chileno, según datos recogidos por los historiadores bolivianos de la Guerra del Pacífico. 

Un episodio polémico fue la llamada "Retirada de Camarones" cuando los jefes militares de Bolivia en especial los políticos de Sucre y La Paz ante la alarmadas informaciones que provenían del frente de batalla de Iquique y otros puntos de concentración de las tropas que se encontraba al mando de Daza. Se trató de una contramarcha. Los jefes peruanos por su parte ordenaron atacar a los chilenos, por errores cometidos en la dirección se produjo el desastre de San Francisco, por suerte los coroneles peruanos Bolgonesi y Cáceres lograron reanimar sus fuerzas y derrotar a los chilenos en la Batalla de Tarapacá en Noviembre de 1879. La quinta división de Bolivia obtuvo también un opaco triunfo en Tambillos y por órdenes superiores se replegó hacia territorio boliviano, aparentemente a fin de defender las propiedades de los grandes mineros ante un incontenible avance de las fuerzas chilenas. Los analistas peruanos nunca dejaron de criticar estos movimientos de su aliado al fin de la campaña. Reiteramos por nuestra parte que no se trató de una "traición" sino de una "desorganización" que Chile supo aprovechar con el mayor oportunismo. Así el país transandino reafirmó su hegemonía y Bolivia fue privada de su acceso al mar. 

Camarones había sellado la suerte de Daza en el gobierno nacional, una vez depuesto se refugió en el sur del Perú y después partió hacia Europa exiliado. A su retorno el ex presidente fue asesinado por misteriosa mano en Uyuni. (1894). 

Al celebrarse en Lima y La Paz el 167 aniversario del Decreto emitido por el Mariscal Andrés de Santa Cruz creando la Confederación Perú- Boliviana, ambos gobiernos actuaron evocaron este hecho histórico con una perspectiva de estrecha colaboración hacia el desarrollo armónico de sus relaciones políticas y económicas, tratando de olvidar la falaz e iconoclasta teoría sobre la "traición de Bolivia a su aliado el Perú" cuando en la realidad de los hechos hubo una desorganización en la campaña y jamás una traición, ni ética ni políticamente aceptable, aunque la imagen del presidente boliviano Hilarión Daza quedó maltrecha, en primer lugar ante sus camaradas del ejército boliviano y ante el país todo. 

La intriga por supuesto obedeció a los intereses anglochilenos. Los enemigos personales de Santa Cruz refugiados en territorio de Chile celebraron la falacia. Las ambiciones de sus adversarios en Bolivia impulsaron el destierro del Protector después del la derrota de la fuerza confederada en Yungay (1839) bajo la dirección táctica del general Manuel Bulnes. 

Un enfoque trinacional pudo haber evitado estas diferencias geopolíticas. Los acuerdos de 1993 otorgan especiales facilidades a Bolivia en Ilo, como una forma de atenuar la interpretación bilateral de Chile y Perú sobre su tratado de 1929. La cancillería chilena sostiene que no existe problema que tratar con Bolivia, cuya constante aspiración es la de recobrar su cualidad marítima a la brevedad posible. 

Estos antecedentes no impiden que Bolivia y el Perú tengan muchas afinidades históricas y culturales. Según informaciones recientes ambos países vecinos se alistan para conformar un mercado común y lograr de esa forma una mayor integración, en este marco debe formarse un gabinete binacional a iniciativa del Embajador Peruano en La Paz, Don Hernán Couturier. 

Respecto de la exportación del gas Boliviano, la oferta peruana consiste en asumir la diferencia resultante por la extensión del gasoducto hacia la costa chilena, mediante la alternativa de Ilo, donde Bolivia dispone de una zona franca; sin embargo según últimas referencias el puerto de destino del gas sería otro diferente al sur de Lima. 

Cualquiera de las decisiones, salida por Chile o por el Perú, vulnera todo proyecto de integración tripartita, agravado por el tratado de 1929. En el contexto de dicho acuerdo bilateral, el historiador Fernando Cajías sostiene que: "la percepción basada en el propio tratado es que Bolivia ya tiene dos obstáculos para llegar al Pacifico" (2), pese a las señales de acercamiento en los contextos del Pacto Andino y del convenio multinacional de ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración ) que tiene un carácter multilateral, con soberanías "perforadas" por la globalización según el escritor peruano Osvaldo de Rivero.(3), a menos que exista un Referéndum contrario. 

(1)- Araníbar Antonio: " Bolivia Chile y Perú hacia un futuro compartido " Ed. Plural, La Paz 1999. 
(2)- Fernando Cajías: " Los mitos históricos". Ed. Min. RR.EE. La Paz 1997. 
(3)- Osvaldo de Rivero: " Los países inviables en el siglo XXI ". Lima 1998. 


Nota: REFERENDUM. Del latín: "referre" = referir: institución política mediante la cual el pueblo o el cuerpo electoral opina sobre una decisión de sus representantes elegidos en niveles del legislativo o ejecutivo. Un referéndum puede servir para aprobar o rechazar estas decisiones. 
   
  Autores: Fernando Vaca Toledo, Oscar A. Quiroga
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