¿Quo vadis Bolivia?

 
  Torrentes de información cotidiana, sobre la comercialización del gas natural que posee Bolivia, se difunden en los medios de comunicación en el país y también con regular frecuencia en países vecinos; significa que el gas natural tiene potencialidad económica de real importancia, de ahí que Chile y Perú sostienen una pugna porfiada por obtener el privilegio de que sea elegido el puerto de exportación del gas natural boliviano, con destino a México- California, por Ilo (Perú) o por Mejillones o Patillos (Chile).

Dos corrientes de opinión contrapuestas debaten sus puntos de vista en el país. En la primera tendencia se advierte una franca inclinación por Chile, obstinada y ciega.

El gobierno anterior y el actual, cada cual a su turno, parecen haber estado y estar sometidos al dominio secular que Chile ejerció en cierta clase económica y política del país, de Melgarejo a Arce, de entonces a los actuales, con decenas de secuaces que generalmente pasaron por funciones diplomáticas ante el Gobierno del Mapocho. Unas veces ocultando, no mucho, las intenciones verdaderas que los inspiran, otras veces desafiando al pueblo con designios apocalípticos, si a su sabio entender se desestiman la oportunidad y generosidad que desde la Moneda con clemencia, nos ofrecen los gobernantes chilenos. O bien, con fríos argumentos monetarios desestimando razones éticas, conveniencias del desarrollo nacional, estrategias y geopolíticas, antecedentes históricos, ignorando la dignidad nacional y aún desconociendo las perspectivas reales de la industrialización en el país, de las reservas hidrocarburíferas que posee Bolivia.

La segunda posición, sostenida por sectores populares que intuitivamente defienden lo que les pertenece y también por quienes investigan y analizan la compleja problemática gasífera, estudiosos que consideran los diversos factores a tener en cuenta para dar soluciones racionalizadas, nacionales, integrales y objetivas, dirigidas a gestar una política estatal que sustente el despegue del desarrollo nacional.

Esta segunda posición contempla las diferentes alternativas que se resumen del modo siguiente:

Si se elige un puerto del norte actual de Chile para exportar gas natural al mercado de México- California USA, Bolivia aspira a retornar a la vecindad del mar con plenitud, a través de una franja de litoral que se extienda de Mejillones a Tocopilla, con amplio mar territorial, promesa de bienestar de la humanidad; territorio en el que el país volcaría su máximo esfuerzo de desarrollo, en base a la industrialización de los condensados, creación de unidades electrotérmicas, diversificación del mercado del gas natural, instalaciones de plantas de producción de GTL, con miras a sostener el hiper desarrollo local y regional, del sur del Perú y del norte actual de Chile, promoviendo un gran impulso al desarrollo de Chile mismo. Franja de un grado geográfico de extensión cedida a Bolivia con soberanía. El pueblo de Bolivia rechaza aquello que se ha venido en llamar "cualidad marítima" juego que palabras que no significa ni aporta solución ninguna.

Si se elige Ilo puerto del Perú, para exportar el gas natural por el Pacífico hacia México- California USA, Bolivia puede proponer que el Perú le ceda este puerto con soberanía, y Bolivia en compensación cedería al Perú un puerto fluvial con soberanía sobre el río Paraguay, con presencia física del Perú en el Cono Sur del continente y salida al Atlántico por la cuenca del Plata. Aceptando el plan de integración que plantea el Perú en su propuesta y ampliándolo en el campo energético.

Si no prosperan las negociaciones ni con Chile ni el Perú, quedan a Bolivia importantes perspectivas del uso de su riqueza gasífera en su aplicación a un plan de desarrollo industrial nacional.

En primer lugar, la producción de GTL en plantas de producción instaladas en territorio boliviano, con miras a abastecer el mercado nacional, lo mismo el mercado sudamericano: Brasil, Argentina, Paraguay, Chile y proyectarse allende el Pacífico a la India y China con un diesel limpio, no tóxico y de mayor calidad energética que el diesel producto de destilación. Tenemos condiciones favorables para lograr un precio de producción altamente competitivo. Syntroleum y asociada y Bechtel han hecho ofertas de inversión de capital.

Bolivia posee yacimientos de hierro de primer orden, el más conocido el Mutún, no es el único pero si uno de los importantes. La industria de acería, requiere como energético necesario del gas natural, en cantidades tan grandes que las reservas certificadas del país se consideran insuficientes para las proyecciones de industrialización del hierro a gran escala. Dada la magnitud de nuestros yacimientos de hierro, para sostener su industrialización se confía en nuestro potencial gasífero futuro, que tiene pronóstico favorable.

Bolivia, país providencial, cuando vea agotadas sus reservas gasíferas, quizás sólo en 30 años, tiene otra gran fuente energética, el LITIO, sucesor de primera línea de los hidrocarburos. Los hidrocarburos al ritmo actual de consumo mundial y según las reservas probadas existentes en el orbe, serán agotados en 40 años, si se trata del petróleo y 60 años, en el caso del gas natural. Y después queda como fuente energética en primer lugar el litio, actualmente ya en uso industrial en automotores. Felizmente el Litio en Bolivia aún es propiedad del estado, poseedor de las reservas más importantes en el mundo.

La muletilla de monetizar las riquezas del subsuelo, porque bajo tierra no son nada, debe tomarse con precaución, será imprescindible manejarse con conocimiento e inteligencia y no obrar siguiendo impulsos ciegos detrás de objetivos sin transparencia, y lo que es peor y frecuente, al servicio de intereses extra nacionales.
   
  Autor: Oscar A. Quiroga
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