¿Por donde se irá el gas?

 
  El trabajo se divide en tres partes. En la Primera Parte se desarrolla la exportación de nuestro gas natural a los mercados del norte: México- California USA por un puerto del norte actual de Chile. En la Segunda Parte se analiza la exportación a través de un puerto del sur de Perú: Ilo. En la Tercera Parte se presenta la tercera opción, que desestima la exportación del gas natural por un puerto del Pacífico y propone un plan para desarrollar las industrias del gas en el campo energético, de la petroquímica y en sus usos domésticos. 

PRIMERA PARTE 

Nuestro país ingresa al tercer milenio poseedor de importantes reservas de gas natural, abriendo nuevas posibilidades de iniciar y alcanzar un ritmo creciente de desarrollo socio-económico, que permitiría a mediano plazo, borrar las innegables diferencias que actualmente dividen nuestra población, multiétnica, de diversidad cultural y desnivel económico, permitiéndonos construir con equidad una sociedad más homogénea y justa. 

Bolivia posee en su subsuelo, depósitos de gas natural, 52.3 trillones de pies cúbicos certificados, de los cuales solamente 24 trillones de pies cúbicos son reservas probadas. Se ha construido un gasoducto de los pozos de producción al Brasil y se estimaba que tendríamos por la venta de gas natural a ese país, ingresos anuales de 300 millones de $ USA, este mercado atraviesa actualmente dificultades circunstanciales que en un futuro mediato se estima que puedan ser superadas. 

El petróleo y productos subsidiarios, como reza en la Constitución Política de Bolivia, (artículo 139), son propiedad inalienable e imprescindible del Estado, hecho que a la fecha es del dominio de la opinión pública y de él debe partir todo acto de gobierno. 

Dos situaciones merecen ser especialmente consideradas, la primera relativa al derecho de propiedad sobre el gas natural, que la Ley de hidrocarburos otorga a las Transnacionales concesionarias a partir de boca de pozo, pero, solamente sobre el gas natural citado específicamente en el texto de la ley, texto que no menciona los condensados que fluyen junto al gas, y segundo, el sentimiento regional en este caso de Tarija, comprendido con amplitud por la opinión nacional y muy respetable por cierto, puesto que el gas natural se encuentra en el territorio de este departamento, que se atribuye una prioridad incontestable para decidir el futuro del gas natural. Al respecto cabe decir, sin desconocer el sentimiento regional tarijeño que el subsuelo en todo el país es del Estado. 

Encontramos dos posibilidades para el destino del gas natural boliviano. 

La primera posibilidad, es la alternativa de EXPORTACIÓN, con dos opciones, en primer término la opción de exportación a los países vecinos, que se inició con la Argentina y actualmente se practica con el Brasil, siendo necesario estudiar la factibilidad de exportación a los demás países colindantes. La segunda opción de esta alternativa es la exportación a los mercados del norte: California (USA) y México. 

La segunda posibilidad a considerar, NO EXPORTAR es la de mayor trascendencia en el desarrollo socio económico, se refiere a la aplicación del gas natural exclusivamente a subvenir el despegue del desarrollo del país. 

EXPORTACIÓN A LOS MERCADOS DEL NORTE. 

Analicemos la exportación a los mercados del norte: California (USA) y México. Esta opción requiere, en nuestro criterio, de un PRERREQUISITO indispensable, la revisión de la Ley de Hidrocarburos a fin de mejorar la participación del Estado, que a causa de una inexplicable clasificación en pozos existentes y recientemente descubiertos, recibe de estos últimos solo el 18% por la producción bruta de hidrocarburos en boca de pozo, que a su vez se distribuye en 11% de regalías para el departamento donde se origina la producción, 1% de regalías compensadoras para Pando y Beni y el 6% restante para el TGN, dejando el 82% a favor de las empresas concesionarias. La Pacific LNG es la transnacional concesionaria de la explotación y comercialización del gas natural en cuestión, tiene acuerdos adelantados con Sempra Energy transnacional que opera en México y California y completa el circuito de comercialización. 

Para exportar el gas natural a México y California, es necesario elegir un puerto en el Pacífico que se encuentre en el territorio sur del Perú o en la región norte actual de Chile. 

Perú y Chile han desplegado su mayor esfuerzo, cada cual, por tener el privilegio de ser elegidos con el asiento del puerto de exportación del gas, dado que de por medio existe una cuantiosa inversión para la habilitación del puerto, la instalación de una planta de licuefacción del gas natural y tendido del gasoducto en su territorio, inversión estimada en 2,5 a 3 mil millones de dólares ; adicionalmente son de importancia los subproductos del gas natural: los condensados, propano, butano esenciales a la petroquímica, de elevado precio comercial 30 a 35 $ USA el barril, que en un año representan entre 540 a 756 millones de $ USA, pues, se espera alcanzar una producción de 50 mil a 60 mil barriles diariamente. Se instalarán plantas separadoras de condensados y gas seco, para operar en boca de pozo. Más se tienen previstos un gasoducto de 42” para el transporte del gas seco y un poliducto de 18” para los condensados, se cotizará el millar de pies cúbicos de gas natural en 0.70 $ USA en boca de pozo (sólo 12,5 centavos le corresponden al país) y no se conoce que esté establecido un precio adicional por los condensados, ni se los menciona, lo cual es desconcertante. Finalmente, se suma la provisión a precio favorable de gas natural, para fomentar las necesidades integrales mediatas de Chile. 

ELECCIÓN DE UN PUERTO DE CHILE. 

La Pacific LNG está interesada en el tendido del gasoducto a puertos chilenos, país en el que las empresas que integran esta transnacional tienen inversiones importantes, a su vez la Pacific LNG arguye costos menores y desestima los factores que no son de orden comercial. Patillos es el puerto de preferencia de la Pacific LNG, si bien Chile inicialmente propuso Mejillones, incluido en su plan de desarrollo. 

Aparenta Patillos estar en línea directa a los campos gasíferos de Tarija, sin embargo un gasoducto para llegar a este puerto debe atravesar regiones deshabitadas y abruptas, cruzando tres cordilleras andinas muy elevadas, esta orografía accidentada, debe tenerse en cuenta en la elevación de costos de este gasoducto. 

Las negociaciones con Chile realizadas por el Presidente saliente Jorge Quiroga Ramírez y su Ministro de Relaciones Exteriores Gustavo Fernández Saavedra, no han sido dadas a conocer explícitamente y un cierto velo de reserva les quita transparencia. No obstante que su gestión gubernamental finalizaba en contados días, demostraron inusitada e incomprensible inquietud por definir con el sucesor en la Presidencia de la República, la política de selección del puerto de exportación del gas natural. 

Ya que debemos hablar de un puerto con soberanía cedido por Chile a Bolivia, con motivo de la exportación del gas natural, es necesario expresar con absoluta convicción y claridad, que es insuficiente compensación al enorme beneficio que recibirá Chile por la elección de un puerto para la exportación del gas en su territorio actual. Al solicitar Bolivia una franja con soberanía de Mejillones a Tocopilla, se ofrece una transacción cautivante comenzando por el territorio adquirido con el beneficio del desarrollo regional, vale decir, con los valores de más alta estima para un territorio a pesar de todo preterido, el norte actual de Chile. 

Empecemos por una revisión histórica: en 1879, Bolivia pierde en guerra con Chile a su extenso Litoral en el Pacífico. Chile adquiere inmensa riqueza con el Guano, el Salitre y el Cobre del territorio conquistado en la contienda bélica, el inmenso capital aportado por estos productos permite el desarrollo que Chile ha alcanzado, sin embargo, en más de cien años Chile no ha tenido capacidad para desarrollar los territorios sometidos, cuyo crecimiento ha permanecido en estrecho vínculo comercial con Bolivia, subsistiendo una sólida interdependencia con el comercio exterior de nuestro país y aquellos puertos. 

Con la riqueza del gas natural y el capital enorme a invertir para la habilitación de un puerto de exportación y la instalación de una planta de licuefacción del gas natural, Bolivia dará a Chile la opción ansiada de desarrollar la región norte actual de su territorio, pudiendo crearse a favor de esta circunstancia el polo industrial más importante, cambiando sustancialmente la vida de la población regional y dando un gran impulso a toda la nación chilena. Si solamente permitimos a Chile desarrollar su territorio actual del norte y no recibimos en compensación amplio acceso al mar, ayudaremos a construir, con el norte desarrollado de Chile, una barrera infranqueable que nos separará para siempre del mar, convertida Bolivia en un almacén de materias primas para Chile, sin opción de desarrollo socio- económico. Sírvanos de ejemplo el propio norte del territorio actual de Chile, que le ha dado inmensa riqueza sin ninguna compensación, por lo que continúa en el subdesarrollo en más de un siglo desde su anexión. 

Dado que damos tanto, pedir un puerto soberano es poco, queremos una real cualidad marítima, con amplio acceso al mar territorial, promesa de riqueza para toda la humanidad. Necesitamos una franja soberana de Mejillones a Tocopilla, le ofrecemos un nuevo porvenir si no a Chile, cuando menos al norte postergado de Chile. 
   
  Autores: Oscar A. Quiroga, Hernán Soria, Manuel Villarroel
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